Lista Blanca

Una lista blanca o whtelist, en términos de email marketing, hace referencia a todos aquellos emails, direcciones IP y dominios que consideras aceptables para enviarte correo a tu dominio, al contrario de la lista negra, que bloquea la recepción de los mismos.

Todos los correos procedentes de direcciones de una lista blanca serán marcados como envíos de remitentes seguros y por lo tanto no deberán aparecer en carpeta de spam. Recordemos que spam es correo electrónico masivo no deseado. Es decir, un email que se envía a multitud de personas sin aprobación previa, con el objetivo de promover un producto, servicio o hasta una estafa en particular. (Descubre en nuestro glosario digital de dónde proviene este término).

¿Cómo ser incluido en las listas blancas?

En una buena estrategia de email marketing es imprescindible que todas las comunicaciones de una empresa sean incluidas en la lista blanca de sus clientes. De lo contrario, sus campañas no servirán para absolutamente nada. Para conseguir que los mensajes de una compañía no vayan a parar directamente a la carpeta de spam, hay que tener una serie de consideraciones:

  • La primera, y más importante, es haber obtenido previamente el permiso de los usuarios para recibir las newsletters. Esto, además de recomendable, en la actualidad es un requisito legal para cumplir la normativa.
  • Facilitar el proceso de darse de baja o de modificación de datos. Como el punto anterior, es algo exigido por el Reglamento general de protección de datos (RGPD).
  • Segmentar la lista de contactos y personalizar los emails (por ejemplo, con su nombre). Si un usuario recibe repetidamente contenido que no le resulta interesante, terminará por enviar al remitente a la lista negra.
  • Enviar información clara y de valor para el receptor.
  • No bombardear a los usuarios con repetidos mensajes. En la mayoría de las estrategias de email marketing, una newsletter a la semana es suficiente.
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