DAFO

Definición: 

El análisis DAFO es un proceso que identifica las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de una organización. Proviene de las siglas en inglés SWOT (Strengths, Weaknesses, Opportunities y Threats).

En concreto, DAFO, también conocido como FODA o DOFA, es un marco básico, analítico, que evalúa los puntos fuertes y débiles de una organización, así como sus posibles oportunidades y amenazas. Toma la información de un análisis ambiental y lo separa en las fortalezas y debilidades internas, así como sus oportunidades y amenazas externas. 

El análisis DAFO es un proceso que identifica las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de una organización. Proviene de las siglas en inglés SWOT (Strengths, Weaknesses, Opportunities y Threats).

En concreto, DAFO, también conocido como FODA o DOFA, es un marco básico, analítico, que evalúa los puntos fuertes y débiles de una organización, así como sus posibles oportunidades y amenazas. Toma la información de un análisis ambiental y lo separa en las fortalezas y debilidades internas, así como sus oportunidades y amenazas externas.

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Origen del análisis dafo

Se considera que su fundador fue Albert S. Humphrey, quien elaboró dicha técnica en los años sesenta y setenta en Estados Unidos en una investigación del Instituto de Investigaciones de Stanford. Lo que Humphey buscaba como objetivo era descubrir por qué falla la planificación corporativa en una empresa y cómo se puede analizar su competitividad con respecto a sus competidores.

 

El análisis DAFO en la empresa

Determina lo que ayuda a la empresa en el cumplimiento de sus objetivos y qué obstáculos deben superarse o reducirse al mínimo para lograr los resultados deseados. Al utilizar el análisis DAFO, una organización tiene que ser realista acerca de la evaluación de sus fortalezas y debilidades. Este análisis necesita examinar en qué punto se encuentra la organización hoy en día y dónde puede colocarse en el futuro con un plan de negocios adecuado.

El DAFO debe mantenerse específico, evitando las zonas grises y centrándose en el análisis en relación con la competencia. Por ejemplo, ¿cómo se comparan los productos y servicios de la organización con los de la competencia? El análisis DAFO debe ser corto y simple, y debe evitar la complejidad y el exceso de análisis, ya que mucha de la información es subjetiva. Por lo tanto, se debe utilizar como una guía y no como una receta.

Debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades

Deben distinguirse entre factores internos y externos, es decir, los dos primeros dependen totalmente de la compañía y los dos externos son variables.

  • Debilidades: impiden que una organización se desempeñe en su nivel óptimo. Tienen el potencial de reducir el progreso o aportan una ventaja a la competencia. Una organización necesita minimizar las debilidades y analizar la forma en que se pueden mejorar. Una red de abastecimiento insuficiente o falta de capital son ejemplo de debilidades.
  • Fortalezas: describen en lo que una organización sobresale, permitiendo que las decisiones se tomen de manera que se obtenga una ventaja competitiva. Por ejemplo, un fondo de cobertura puede haber desarrollado una estrategia de negociación por cuenta propia que devuelve resultados superiores en comparación con sus competidores. A continuación, debe decidir cómo utilizar esos resultados superiores para atraer nuevo capital de los inversores.
  • Amenazas: son todos aquellos factores que tienen el potencial de afectar negativamente a una organización. Por ejemplo, una sequía es una amenaza para una empresa productora de trigo, ya que puede destruir o reducir el rendimiento de un cultivo. La cuota de mercado es probable que se pierda si un competidor no ha diversificado sus operaciones en términos de ubicación. Es prudente que una organización tenga un plan de contingencia integral que aborde los posibles riesgos y especifique cómo tratar con ellos.
  • Oportunidades: se refieren a factores externos favorables que una organización puede utilizar para sacar ventaja. Por ejemplo, un fabricante de automóviles puede ser capaz de exportar sus coches en un nuevo mercado si los aranceles en un país se reducen sustancialmente. Esto hará probable que aumenten las ventas y cuota de mercado, lo que puede crear una ventaja competitiva en términos de escala.

Análisis interno y análisis externo

Para detectar las fortalezas y las debilidades de una compañía según el método DAFO, hay que realizar un análisis interno antes de tomar la decisión de qué tipo de estrategia empresarial se quiere aplicar. En este sentido, hay que estudiar cuidadosamente los siguientes factores:

  • La producción
  • La eficiencia del marketing
  • La organización de la compañía
  • La plantilla
  • Los recursos financieros

Después de conocer en profundidad cuál es la situación de una empresa, el siguiente paso es conocer los factores externos que pueden determinar su estrategia y que están encuadrados en:

  • El mercado
  • El sector
  • La competencia
  • El entorno

Estrategias aplicables tras el análisis DAFO

Para poder realizar un análisis DAFO correctamente, una compañía tiene que definir en primer lugar cuál es la estrategia empresarial que más se adapta a la consecución de sus objetivos. Esta decisión dependerá de la situación interna de la organización, de la competencia, del momento que atraviesa el sector concreto y de la situación económica general. Teniendo en cuenta todos estos factores, podemos definir cuatro tipo de estrategias:

  • Estrategias defensivas. Se aplican cuando el objetivo es potenciar las fortalezas internas para combatir una amenaza externa, lo que sucede cuando hay mucha competencia o se produce una crisis en el sector concreto.
  • Estrategias ofensivas. Es la estrategia que adoptan las empresas líderes en un sector con nuevos lanzamientos en un momento concreto en el que la disposición del mercado le favorece. Están basadas en maximizar tanto la fortaleza como las oportunidades.
  • Estrategias de reorientación. Se trata de un conjunto de acciones diseñado para superar las debilidades con el fin de aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado.
  • Estrategias de supervivencia. Es la opción encaminada a evitar las amenazas y minimizar las debilidades en una situación de crisis, aunque combatir las amenazas externas sin tener la suficiente fortaleza interna se convierte en ocasiones en una pesadilla. En este caso muchos expertos recomiendan esperar a que se afiancen los cambios que han producido la crisis en el sector antes de tomar decisiones.
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