
Definición:
Un motor de búsqueda o buscador es un sistema que localiza información a partir de una consulta. En la web, descubre documentos, los procesa en un índice y ordena las respuestas que considera más relevantes para mostrarlas en una página de resultados.
Cuando una persona escribe o dicta una query, el buscador no recorre toda la web en ese momento. Consulta la información que ha recopilado previamente, interpreta la intención de la búsqueda y recupera los contenidos que pueden responderla.
Cómo funciona un motor de búsqueda
Aunque cada servicio utiliza su propia tecnología, una búsqueda web suele apoyarse en cuatro procesos conectados:
- Rastreo y descubrimiento. Un crawler visita direcciones conocidas y sigue enlaces o sitemaps para encontrar contenido nuevo o actualizado.
- Procesamiento e indexación. El sistema analiza el texto, las imágenes, el idioma, los enlaces y otros elementos del documento. Si puede incorporarlo, guarda una representación en su índice.
- Recuperación y ordenación. Al recibir la consulta, distintos algoritmos seleccionan candidatos y valoran señales como la relación con la búsqueda, la calidad, la actualidad o el contexto del usuario.
- Presentación. La página de resultados puede combinar enlaces, imágenes, vídeos, mapas, noticias, respuestas directas y otros formatos. La composición cambia según la consulta.
Rastrear una página no garantiza que llegue a indexarse, e indexarla tampoco asegura una posición concreta. Son etapas distintas del proceso.
Tipos de motores de búsqueda
No todos los buscadores cubren la misma información. Además, las pestañas de imágenes o vídeos pueden ser partes de un buscador general y no motores independientes. Por su alcance, se pueden distinguir tres grupos habituales:
- Generales. Recorren una parte amplia de la web y ofrecen varios formatos de resultado para consultas muy diferentes.
- Especializados o verticales. Se concentran en un ámbito, como publicaciones académicas, productos, empleo, imágenes o vídeos.
- Internos. Buscan dentro de un sitio, una aplicación, un catálogo o la documentación de una organización.
Un navegador, como Firefox, Chrome o Safari, es la aplicación que abre y representa páginas web. Un motor de búsqueda ayuda a encontrarlas. La confusión es habitual porque los navegadores permiten escribir búsquedas en la misma barra donde se introducen las direcciones.
Un metabuscador, por su parte, envía la consulta a varios buscadores o fuentes y reúne sus respuestas. Puede aplicar sus propios filtros, pero no necesita mantener un índice web completo como el de un motor de búsqueda general.
Ejemplos de motores de búsqueda
Google y Bing son buscadores generales con índices amplios y resultados en distintos formatos. Yahoo ofrece un portal de búsqueda cuya infraestructura de resultados depende de acuerdos con otros proveedores. Baidu está orientado principalmente al mercado y al idioma chino, mientras que Yandex tiene una presencia destacada en mercados rusófonos. DuckDuckGo pone el foco en la privacidad y combina fuentes propias y externas para elaborar sus resultados.
Estos servicios no rastrean, indexan ni ordenan la información de la misma manera. Por eso una página puede aparecer en uno, faltar en otro o ocupar posiciones diferentes ante una consulta equivalente.
