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Qué es Infodemia

Infodemia
Definición:

Infodemia es la sobreabundancia de información, tanto rigurosa como falsa o engañosa, que circula durante un brote epidémico o una emergencia de salud y dificulta encontrar fuentes fiables y orientaciones útiles. Puede difundirse por medios digitales y físicos, desde publicaciones científicas y comunicados oficiales hasta noticias, conversaciones, redes sociales y aplicaciones de mensajería.

Una infodemia no es sinónimo de desinformación. La información falsa forma parte del problema, pero también puede haber datos correctos repetidos sin contexto, resultados preliminares, recomendaciones que han quedado desactualizadas o mensajes contradictorios.

Cómo se forma una infodemia

En una emergencia aumenta la necesidad de respuestas al mismo tiempo que el conocimiento disponible todavía está evolucionando. Ese desfase favorece un entorno en el que se publican muchos contenidos, las evidencias cambian y distintos actores compiten por la atención.

Varios factores pueden amplificar esa sobreabundancia:

  • Incertidumbre: Los vacíos de conocimiento facilitan interpretaciones apresuradas, rumores y explicaciones sin respaldo suficiente.
  • Velocidad de difusión: Una afirmación puede circular antes de que haya sido verificada, especialmente en una red social o un servicio de mensajería.
  • Pérdida de contexto: Un dato correcto puede resultar engañoso si se separa de su fecha, población, limitaciones o grado de certeza.
  • Contenido manipulado: Algunas personas u organizaciones crean o distribuyen información falsa para obtener beneficios, influir o causar daño.

Los sistemas de recomendación pueden dar más visibilidad a los mensajes que generan reacción, pero una infodemia no depende de una sola plataforma ni se limita a internet.

Efectos de una infodemia

Cuando el volumen de mensajes supera la capacidad de comprobarlos y contextualizarlos, las personas pueden tener dificultades para decidir qué fuente merece confianza. Esto puede retrasar la búsqueda de ayuda, favorecer prácticas ineficaces o peligrosas y aumentar la confusión ante recomendaciones de salud que cambian con la evidencia.

Las instituciones y los profesionales también deben dedicar recursos a detectar dudas, corregir falsedades y explicar incertidumbres. Si las rectificaciones llegan tarde, se contradicen o no responden a las preocupaciones reales de una comunidad, puede deteriorarse la confianza incluso cuando existe información fiable disponible.

La infodemia de la COVID-19

La pandemia de COVID-19 extendió el uso público del término. A comienzos de 2020 convivieron un rápido crecimiento de la investigación, recomendaciones que se actualizaban, cobertura informativa continua y numerosos rumores sobre contagios, tratamientos y vacunas. La Organización Mundial de la Salud describió ese torrente de contenidos como una infodemia y explicó la diferencia entre información, información errónea y desinformación en su guía para afrontar la infodemia.

Las fake news fueron una parte visible de ese entorno, pero no lo explican por completo. También contribuyeron la cantidad de publicaciones legítimas, la dificultad para interpretar resultados provisionales y la circulación de información que había perdido vigencia.

Gestión de la infodemia

La gestión de una infodemia combina comunicación de riesgos, análisis del entorno informativo, verificación y participación de las comunidades. No consiste únicamente en desmentir bulos después de que se hayan difundido. Requiere comprender qué preguntas, temores y obstáculos influyen en las decisiones de las personas.

Entre las actuaciones habituales se encuentran:

  1. Escuchar: Identificar dudas, narrativas y vacíos de información en distintos grupos y canales.
  2. Verificar y contextualizar: Contrastar las afirmaciones y explicar la fecha, el alcance, las limitaciones y el grado de certeza de la evidencia.
  3. Comunicar con claridad: Publicar información comprensible, accesible y oportuna, reconociendo lo que todavía no se sabe.
  4. Trabajar con fuentes de confianza: Colaborar con profesionales, medios y referentes comunitarios capaces de adaptar los mensajes al contexto local.
  5. Evaluar la respuesta: Comprobar si la información llega a las personas, resuelve sus dudas y ayuda a reducir prácticas perjudiciales.

La alfabetización mediática y sanitaria también ayuda a reconocer fuentes, revisar fechas y distinguir una evidencia consolidada de una opinión o un resultado preliminar.

Diferencias con conceptos relacionados

La infodemia describe un entorno informativo completo. Otros términos identifican componentes o problemas próximos:

  • Información errónea: Es información falsa compartida sin intención de causar daño.
  • Desinformación: Es información falsa o manipulada creada o difundida deliberadamente para engañar, obtener un beneficio o causar daño.
  • Fake news: Son contenidos falsos o engañosos presentados con apariencia de noticia. Pueden alimentar una infodemia, pero no abarcan toda la información que circula en ella.
  • Infoxicación: Es una sobrecarga de información que dificulta procesar o profundizar en un tema y puede producirse fuera de una emergencia sanitaria.