Definición:
Una app es una aplicación de software diseñada para realizar determinadas tareas, como comunicarse, consultar información, comprar o gestionar documentos. El término procede de la abreviatura inglesa de application y se utiliza especialmente para las aplicaciones móviles, aunque también puede referirse a aplicaciones de escritorio o web.
Las apps móviles suelen descargarse desde tiendas como Google Play o la App Store de Apple. Una vez instaladas, pueden abrirse desde el dispositivo. Otras aplicaciones se utilizan a través de un navegador, sin necesitar una instalación convencional.
Cuándo aparecieron las primeras aplicaciones
Las aplicaciones de software existían antes de los teléfonos inteligentes y de las tiendas de apps. Los ordenadores y los dispositivos móviles anteriores ya disponían de programas para tareas como gestionar contactos, consultar calendarios o jugar.
La apertura de la App Store de Apple en 2008 fue un hito en la distribución de aplicaciones para móviles, no el nacimiento de las aplicaciones. Las tiendas facilitaron que los usuarios encontraran, descargaran y actualizaran programas desde un mismo lugar.
La evolución de los dispositivos y de la conectividad amplió sus posibilidades, desde la comunicación y la banca hasta los juegos y los servicios basados en la ubicación.
Qué tipos de apps existen
Las aplicaciones pueden clasificarse según su finalidad. Una misma app puede reunir funciones de varias categorías:
- Comunicación: permiten intercambiar mensajes, realizar llamadas o mantener reuniones, como WhatsApp.
- Productividad: facilitan tareas como tomar notas, organizar calendarios, editar documentos o gestionar presupuestos.
- Noticias e información: ofrecen contenidos de actualidad, previsiones meteorológicas o resultados deportivos.
- Juegos: incluyen desde rompecabezas hasta experiencias multijugador o de realidad aumentada.
- Compras y comercio electrónico: permiten consultar productos, realizar pedidos y gestionar compras.
- Streaming de música: proporcionan acceso a catálogos musicales y listas de reproducción.
- Redes sociales: permiten publicar contenido e interactuar con otras personas o comunidades.
- Salud y actividad física: ayudan a registrar entrenamientos, hábitos o determinados datos de seguimiento.
- Educación y aprendizaje: ofrecen cursos, ejercicios y materiales para desarrollar conocimientos o habilidades.
- Viajes y cartografía: facilitan la planificación de trayectos, la navegación y la consulta de mapas.
Esta clasificación describe para qué se utiliza una aplicación, no cómo está desarrollada ni dónde se ejecuta.
Diferencias entre aplicaciones web y aplicaciones nativas
Las aplicaciones web se utilizan mediante un navegador. Su interfaz suele emplear HTML, CSS y JavaScript, mientras que parte del procesamiento y del almacenamiento puede realizarse en servidores.
No es correcto afirmar que carecen de acceso a la cámara o a la ubicación. Los navegadores ofrecen interfaces para utilizar determinadas funciones del dispositivo, sujetas a permisos, requisitos de seguridad y compatibilidad. Las capacidades disponibles varían entre navegadores y sistemas operativos.
Las aplicaciones nativas se desarrollan para una plataforma concreta, como Android o iOS, y utilizan sus herramientas e interfaces. Pueden integrarse con funciones del sistema, aunque también están sujetas a permisos y restricciones.
Las aplicaciones web progresivas, conocidas como PWA, utilizan tecnologías web y pueden ofrecer instalación en el dispositivo, funcionamiento parcial sin conexión y otras formas de integración. Estas posibilidades dependen de su implementación y del soporte del navegador.
Una aplicación nativa no garantiza por sí sola una mejor experiencia, ni una aplicación web ofrece necesariamente las mismas funciones. El resultado depende del diseño, el desarrollo y las capacidades que requiere cada servicio.
Diferencias entre aplicaciones web y páginas web
Una página web es un documento accesible mediante un navegador que puede contener texto, imágenes, vídeo y elementos interactivos. Un sitio web reúne páginas y recursos relacionados.
La expresión aplicación web suele utilizarse cuando el servicio permite realizar tareas, como editar un documento, gestionar una cuenta bancaria o tramitar un pedido. Su finalidad no se limita a mostrar información.
La separación no es absoluta. Un mismo sitio puede combinar páginas informativas con funciones propias de una aplicación. Por ejemplo, una tienda puede incluir artículos sobre sus productos y un sistema para gestionar el carrito y completar la compra.
Ambos utilizan tecnologías web. La diferencia está principalmente en las tareas que permiten realizar y en su funcionamiento, no en que uno tenga imágenes y el otro utilice JavaScript.
